Galletas caseras de mantequilla

Aprende a preparar las mejores galletas caseras de mantequilla, crujientes y deliciosas, con esta receta fácil paso a paso.
RECETA PASO A PASO
Ingredientes
- 250 g de harina de trigo de repostería
- 150 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 100 g de azúcar glas
- 1 huevo grande (L)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (5 ml)
- 1/2 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
- Una pizca de sal fina
- (Opcional) 100 g de pepitas de chocolate o nueces picadas
Preparación
En un bol grande, bate la mantequilla con el azúcar glas hasta obtener una crema suave y esponjosa. Añade el huevo batido y la esencia de vainilla, y sigue batiendo hasta integrar.
Tamiza juntos la harina, la levadura química y la sal. Incorpóralos a la mezcla anterior con movimientos envolventes hasta formar una masa homogénea. Si deseas, añade las pepitas de chocolate en este momento.
Envuelve la masa en film transparente y refrigérala durante al menos 30 minutos (o 15 minutos en el congelador). Este reposo evita que las galletas se extiendan demasiado al hornear.
Precalienta el horno a 180 °C. Forra una bandeja con papel sulfurizado. Con las manos enharinadas, forma bolitas de masa del tamaño de una nuez (unos 20 g) y colócalas en la bandeja separadas entre sí. Aplasta ligeramente con un tenedor.
Hornea durante 10-12 minutos, hasta que los bordes estén dorados pero el centro aún parezca blando. Retira del horno y deja enfriar en la bandeja 5 minutos, luego pasa las galletas a una rejilla para que se enfríen completamente.
¡Buen provecho!
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Para que las galletas queden más uniformes, refrigera la masa al menos 30 minutos antes de hornear y usa una cuchara de helado para porcionar.
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Galletas caseras de mantequilla: la receta tradicional que siempre funciona
Las galletas caseras de mantequilla son uno de los dulces más queridos en los hogares españoles. Su textura crujiente y su sabor mantecoso las hacen irresistibles tanto para niños como para adultos. En este artículo, te comparto mi receta favorita, probada y ajustada mil veces para que te salgan perfectas desde el primer intento.
Si eres amante de la repostería casera, seguro que tienes en tu lista de favoritos las Recetas de galletas caseras pin page de inspiración. Pues bien, esta receta es para ti: fácil, rápida y con ingredientes que seguro tienes en casa.
En mi cocina, estas galletas siempre han sido un básico. Las preparo desde que era pequeña, cuando mi abuela me enseñó a amasar y a esperar pacientemente a que se doraran en el horno. El aroma a mantequilla y vainilla invadía toda la cocina, y esa sensación de hogar es la que quiero transmitirte hoy.
Ingredientes (para unas 24 galletas)
- 250 g de harina de trigo de repostería (o harina todo uso)
- 150 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente (mejor si es de calidad)
- 100 g de azúcar glas (si no tienes, puedes moler azúcar normal en el robot)
- 1 huevo grande (L), también a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (5 ml)
- 1/2 cucharadita de levadura química tipo Royal
- Una pizca de sal fina
- (Opcional) 100 g de pepitas de chocolate negro o blanco, o nueces picadas
Utensilios necesarios: bol grande, batidora eléctrica o manual, film transparente, bandeja de horno, papel sulfurizado, rejilla de enfriar.
Paso a paso: cómo hacer galletas caseras de mantequilla
Paso 1: Prepara la masa base
En un bol amplio, bate la mantequilla con el azúcar glas hasta obtener una crema suave y esponjosa. Si usas batidora eléctrica, un par de minutos a velocidad media será suficiente. Luego, añade el huevo batido y la esencia de vainilla. Sigue batiendo hasta que todo esté bien integrado. La mezcla tendrá un aspecto cremoso y homogéneo.
Paso 2: Incorpora los secos
Tamiza juntos la harina, la levadura química y la sal. Este paso es importante para evitar grumos y airear la harina, lo que dará una textura más ligera a las galletas. Añade los secos tamizados a la mezcla anterior y remueve con una espátula con movimientos envolventes. No trabajes en exceso la masa; justo hasta que se una. En este momento puedes incorporar las pepitas de chocolate o las nueces.
Paso 3: Refrigera la masa
Envuelve la masa en film transparente formando un disco o un bloque rectangular. Métela en la nevera durante al menos 30 minutos (si tienes prisa, puedes meterla 15 minutos en el congelador). Este reposo es clave para que la mantequilla se endurezca y las galletas no se extiendan demasiado al hornear.
Paso 4: Da forma a las galletas
Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Forra una bandeja de horno con papel sulfurizado. Saca la masa de la nevera y, con las manos ligeramente enharinadas, forma bolitas del tamaño de una nuez (unos 20 g cada una). Colócalas en la bandeja separadas entre sí unos 5 cm. Si quieres la forma clásica, aplasta cada bolita con un tenedor ligeramente humedecido o con el fondo de un vaso.
Paso 5: Hornea con precisión
Hornea las galletas durante 10-12 minutos, dependiendo de tu horno. El tiempo exacto es cuando los bordes comienzan a dorarse pero el centro aún parece blando. No las dejes demasiado, porque se endurecerán al enfriarse. Recuerda que la temperatura del horno es fundamental; si es muy alta, se dorarán por fuera y quedarán crudas por dentro. La EFSA recomienda cocinar los productos horneados a una temperatura interna de al menos 70 °C. En este caso, las galletas alcanzarán esa temperatura sin problema si el horno está bien calibrado.
Paso 6: Enfría y disfruta
Saca la bandeja del horno y deja reposar las galletas 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla metálica. Así se asentarán y no se romperán. Una vez frías, puedes espolvorear azúcar glas por encima o sumergirlas en chocolate fundido.
Consejo de chef: el truco de la textura perfecta
Para que tus galletas tengan un punto extra de crujiente, sustituye 50 g de la mantequilla por manteca de cerdo (manteca de cerdo ibérico pura) y reduce el azúcar glas a 80 g. Este truco es muy típico en la repostería tradicional andaluza para hacer los famosos "polvorones". Además, si dejas reposar la masa en la nevera toda la noche, el sabor se intensifica y la textura mejora notablemente.
Variaciones y personalización
- Galletas de chocolate: Añade 2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar a la harina.
- Galletas con pepitas: Como hemos indicado, las pepitas de chocolate o los trocitos de frutos secos son un clásico.
- Galletas de limón o naranja: Añade ralladura de un limón o una naranja a la masa.
- Galletas veganas: Sustituye la mantequilla por margarina vegetal y el huevo por una cucharada de semillas de lino molidas mezcladas con 3 cucharadas de agua.
Cómo conservar las galletas caseras
Guarda las galletas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Se mantienen en perfecto estado durante una semana. Si quieres conservarlas más tiempo, puedes congelarlas ya horneadas hasta 2 meses. Para descongelar, déjalas a temperatura ambiente durante una hora o 20 segundos en el microondas.
Según la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición), los productos de bollería y galletas caseras deben almacenarse en lugares secos y frescos, protegidos de la luz directa, para evitar el desarrollo de hongos. Asegúrate de que el envase esté limpio y seco antes de guardar las galletas.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Puedo usar harina integral?
Sí, puedes sustituir hasta el 50% de la harina blanca por harina integral. Las galletas serán más densas y con un sabor más rústico, pero igualmente deliciosas. Es posible que necesites añadir una cucharada de leche para ajustar la humedad.
2. ¿Por qué mis galletas quedan duras?
Generalmente se debe a un exceso de cocción o a demasiada harina. Mide la harina con precisión (250 g) y hornéalas justo hasta que los bordes estén dorados. Recuerda que al enfriarse se endurecen un poco más.
3. ¿Se pueden congelar las galletas una vez horneadas?
Sí, como hemos comentado, se congelan muy bien. Colócalas en una bolsa de congelación con papel de horno entre capas. Para consumir, sácalas de la nevera y déjalas atemperar o caliéntalas ligeramente en el horno para recuperar el crujiente.
Maridaje y presentación
Estas galletas son perfectas para acompañar un café, un té o un vaso de leche. Si las sirves en una mesa de postres, colócalas en una bandeja decorativa y espolvorea un poco de azúcar glas. También puedes hacer un sandwich de galletas con crema de chocolate o mermelada.
Conclusión
Las galletas caseras de mantequilla son un clásico que nunca falla. Con esta receta detallada y mis consejos, conseguirás unas galletas dignas de la mejor pastelería casera. Anímate a prepararlas y verás cómo desaparecen en minutos. No olvides guardar esta receta en tu pin page de Recetas de galletas caseras para tenerla siempre a mano. ¡Buen provecho!
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