Galletas de Almendra y Miel Fáciles y Deliciosas

Descubre cómo hacer galletas de almendra y miel fáciles y deliciosas, perfectas para cualquier ocasión.
RECETA PASO A PASO
Ingredientes
- 250 g de harina de trigo común
- 100 g de almendra molida cruda
- 125 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
- 80 g de azúcar glas
- 30 g de miel de azahar
- 1 yema de huevo L
- 1 cucharadita de canela molida (de Ceylán)
- Ralladura de 1 limón ecológico
- Una pizca generosa de sal marina fina
Preparación
Preparar los ingredientes secos: En un bol amplio, tamiza la harina junto con la canela en polvo y la pizca de sal. Añade la almendra molida y mezcla. Reserva.
Batir la mantequilla: En otro bol, bate la mantequilla pomada con el azúcar glas hasta obtener una crema blanquecina y esponjosa.
Incorporar los líquidos: Añade la yema de huevo, la miel y la ralladura de limón a la crema de mantequilla. Bate hasta integrar.
Formar la masa: Vierte los ingredientes secos sobre la mezcla húmeda. Mezcla suavemente con una espátula hasta formar una masa compacta. No amases en exceso.
Reposar la masa: Forma un disco con la masa, envuélvelo en film y refrigera durante 30-60 minutos.
Dar forma: Precalienta el horno a 180ºC. Estira la masa sobre una superficie enharinada hasta un grosor de 5 mm. Corta las galletas con un cortapastas.
Hornear: Coloca las galletas en una bandeja con papel sulfurizado. Hornea 10-12 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente dorados.
Enfriar: Deja las galletas en la bandeja 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla para que se enfríen completamente.
¡Buen provecho!
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El reposo de la masa en el frigorífico es crucial. Mínimo 30 minutos para que las galletas no se extiendan demasiado y queden perfectamente redondas. Si usas miel muy líquida, reduce ligeramente la cantidad de mantequilla.
Conoce más sobre Isabella Dolce →Bienvenidos a Receta Dolce, el espacio donde la alta pastelería se encuentra con la cocina tradicional española. Hoy tengo el placer de compartir con vosotros una de mis recetas de galletas fáciles y deliciosas favoritas. Se trata de unas galletas de almendra y miel que son pura esencia de la repostería casera, pero con un toque de distinción que las convierte en las protagonistas de cualquier merienda o celebración.
Si hay algo que me apasiona de la cocina tradicional española es su capacidad para crear dulces increíbles con ingredientes sencillos. Estas galletas son el ejemplo perfecto. La combinación de la almendra molida con la miel y la canela es un clásico que nunca falla, y al que he querido rendir homenaje en esta receta. El aroma que desprende el horno mientras se cocinan es sencillamente embriagador, un abrazo cálido que recuerda a las cocinas de nuestras abuelas.

Ingredientes de Calidad
Antes de entrar en materia, hablemos de los ingredientes. La calidad de estos es directamente proporcional al sabor final del plato. Para estas galletas de almendra y miel, os recomiendo usar almendra molida de buena calidad, preferiblemente cruda. La miel, por su parte, debe ser una miel de calidad, como la de azahar o romero, que aportará un aroma floral maravilloso.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) destaca el consumo de frutos secos como las almendras dentro de una dieta variada y equilibrada. Son ricas en grasas saludables, fibra y vitamina E, lo que las convierte en un tentempié nutritivo. Al incorporarlas en estas galletas, no solo mejoramos su textura y sabor, sino que también aportamos un valor nutricional extra. Esto demuestra que darse un capricho y comer sano pueden ir de la mano.
Lista de Ingredientes
- 250 g de harina de trigo común
- 100 g de almendra molida cruda
- 125 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
- 80 g de azúcar glas
- 30 g de miel de azahar
- 1 yema de huevo L
- 1 cucharadita de canela molida (de Ceylán)
- Ralladura de 1 limón ecológico
- Una pizca generosa de sal marina fina
Elaboración Paso a Paso
En mi cocina, el proceso es tan importante como el resultado final. Disfrutar del momento mientras preparamos la masa es parte de la magia de la repostería.
- Preparar los ingredientes secos: En un bol amplio, tamiza la harina junto con la canela en polvo y la pizca de sal. A continuación, añade la almendra molida y mezcla con unas varillas manuales para que se integre todo bien. Reserva.
- Batir la mantequilla: En otro bol, coloca la mantequilla pomada (punto de pomada significa que está blanda pero no derretida) y el azúcar glas. Bate con unas varillas eléctricas o manuales hasta obtener una crema blanquecina, esponjosa y muy homogénea. Es importante que la mantequilla esté bien batida para que las galletas queden ligeras.
- Incorporar los líquidos y aromas: Añade la yema de huevo, la miel y la ralladura de limón a la crema de mantequilla. Bate de nuevo hasta que esté completamente integrado. La mezcla olerá de maravilla desde este momento.
- Formar la masa: Vierte los ingredientes secos sobre la mezcla húmeda. Con una espátula de silicona o una cuchara de madera, mezcla suavemente hasta que no queden restos de harina y se forme una masa compacta. Es muy importante no amasar en exceso, ya que trabajarla demasiado desarrolla el gluten de la harina y endurece las galletas. Solo mezcla hasta que se unan los ingredientes.
- Reposar la masa: Forma un disco con la masa (aplánala ligeramente para que enfríe antes) y envuélvelo bien en film transparente. Llévalo a la nevera y déjalo reposar un mínimo de 30 minutos. Si tienes paciencia, una hora es mejor. El reposo es clave para que la masa sea manejable y las galletas no se deformen en el horno.
- Dar forma a las galletas: Pasado el reposo, precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Saca la masa de la nevera y déjala atemperar un par de minutos. Sobre una superficie ligeramente espolvoreada con harina, estira la masa con un rodillo hasta que tenga un grosor de unos 5 mm. Con un cortapastas redondo liso o acanalado, corta las galletas. Si no tienes cortapastas, puedes hacer bolitas y aplastarlas ligeramente con un tenedor.
- Hornear: Coloca las galletas en una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado, dejando un par de centímetros de separación entre ellas. Hornea durante 10-12 minutos, o hasta que los bordes comiencen a dorarse ligeramente. El centro aún parecerá un poco blando, pero se endurecerá al enfriar.
- Enfriado: Este es un paso crucial para que las galletas queden perfectas. Deja las galletas en la bandeja caliente durante 5 minutos. Esto permite que terminen de cocinarse con el calor residual y que se asienten. Después, trasládalas con cuidado a una rejilla para que se enfríen por completo. Quedarán firmes y deliciosamente quebradizas.
Consejo de Chef
"En mi cocina de Receta Dolce, el reposo de la masa es un paso no negociable. No solo facilita el manejo, sino que permite que la harina absorba completamente la humedad de la mantequilla y el huevo, lo que da como resultado una textura mucho más uniforme y una galleta que se deshace en la boca. Si la masa se te pega al estirarla, espolvorea un poco más de harina en la superficie de trabajo. La paciencia siempre es la mejor aliada del repostero."
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo sustituir la mantequilla por margarina o aceite?
La mantequilla es la grasa tradicional que aporta el sabor y la textura característica a estas galletas fáciles y deliciosas. Si la sustituyes por margarina, la textura cambiará. Con aceite de oliva virgen extra suave podrías hacer una versión, pero la masa será más líquida y las galletas quedarán más crujientes y menos quebradizas. Te recomiendo seguir la receta original para obtener el resultado perfecto.
¿Se pueden hacer estas galletas sin gluten?
Sí, puedes sustituir la harina de trigo por una mezcla de harinas sin gluten (por ejemplo, una de arroz integral con un 30% de almidón de maíz). Dado que la almendra molida ya aporta estructura, el resultado será bastante bueno. Eso sí, la masa será más frágil, así que manéjala con cuidado.
¿Cómo debo conservar las galletas para que se mantengan crujientes?
Una vez frías, guárdalas en una lata de galletas metálica o en un recipiente hermético con cierre. En un lugar fresco y seco, se mantendrán perfectas durante una semana. No las guardes en la nevera. Si las congelas, en un recipiente hermético aguantan hasta 3 meses.
Despedida
Espero de corazón que os animéis a preparar esta receta de galletas de almendra y miel. Son un abrazo en forma de bocado, perfectas para cualquier momento del día. Ya sea para acompañar un café a media tarde, para endulzar el desayuno o para sorprender a vuestros invitados, estas galletas siempre serán un acierto. La cocina tradicional española está llena de tesoros como este, y desde Receta Dolce, me encanta poder compartirlos con vosotros para que los hagáis vuestros. ¡Contadme en los comentarios qué tal os han salido!
Hasta la próxima receta, un beso enorme.
Isabella Dolce
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