Galletas de Mantequilla Crujientes con Chips de Chocolate

Descubre cómo preparar unas galletas de mantequilla crujientes con chips de chocolate y sal en escamas. Una receta fácil y deliciosa para triunfar.
RECETA PASO A PASO
Ingredientes
- 200 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 150 g de azúcar moreno
- 100 g de azúcar blanco
- 1 huevo L
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 300 g de harina de trigo
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/2 cucharadita de sal
- 200 g de chips de chocolate negro (70% cacao)
- Escamas de sal (para decorar)
Preparación
Bate la mantequilla con los azúcares hasta obtener una mezcla cremosa y esponjosa.
Añade el huevo y el extracto de vainilla, y bate hasta que estén bien integrados.
Tamiza la harina, el bicarbonato y la sal, e incorpóralos a la mezcla húmeda sin batir en exceso.
Añade los chips de chocolate y mezcla suavemente con una espátula.
Refrigera la masa tapada durante al menos 30 minutos.
Precalienta el horno a 180°C y forra las bandejas con papel vegetal.
Forma bolas de masa del tamaño de una nuez y colócalas en las bandejas separadas entre sí.
Hornea durante 10-12 minutos hasta que los bordes estén dorados.
Espolvorea las galletas con escamas de sal nada más sacarlas del horno y deja enfriar sobre una rejilla.
¡Buen provecho!
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Reposa la masa en la nevera al menos 30 minutos antes de hornear para mejorar la textura y evitar que las galletas se extiendan demasiado en el horno.
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Galletas de Mantequilla Crujientes con Chips de Chocolate
Hay recetas que trascienden generaciones y fronteras, convirtiéndose en un clásico universal. En Receta Dolce, creemos que la simplicidad bien ejecutada es la forma más elevada de la alta pastelería. Hoy te traigo una receta que es pura magia: unas galletas de mantequilla increíblemente crujientes, cargadas de chips de chocolate negro y rematadas con un toque de sal en escamas que despierta todos los sentidos.
En mi cocina, estas galletas son un emblema de la repostería casera. El aroma a mantequilla y vainilla que invade la casa mientras se hornean es, sin duda, una de las experiencias más reconfortantes que existen. Son perfectas para una merienda especial, para acompañar un café o simplemente para darse un capricho.
Esta receta está diseñada para que cualquier persona, desde el principiante más novato hasta el pastelero más experimentado, pueda obtener un resultado de 10. La clave está en la calidad de los ingredientes y en el respeto por los tiempos de reposo. ¿Te animas a prepararlas?
Ingredientes
La lista de ingredientes es corta pero cada elemento juega un papel fundamental. Utilizar productos de primera calidad marca la diferencia.
- 200 g de mantequilla sin sal: Debe estar a temperatura ambiente para poder batirla correctamente. La mantequilla es la base del sabor y la textura.
- 150 g de azúcar moreno: Aporta humedad y un ligero sabor a caramelo.
- 100 g de azúcar blanco: Ayuda a que los bordes de las galletas queden crujientes.
- 1 huevo L: A temperatura ambiente para que emulsione mejor con la mantequilla.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla: Un buen extracto natural es irremplazable. Evita las esencias artificiales.
- 300 g de harina de trigo: Preferiblemente de repostería.
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico: Es el responsable de que las galletas se expandan ligeramente y queden con una textura perfecta.
- 1/2 cucharadita de sal: La sal fina equilibra el dulzor.
- 200 g de chips de chocolate negro: Con un 70% de cacao para un sabor intenso. Puedes trocear una tableta de calidad para obtener chips irregulares.
- Escamas de sal (Maldon): El toque final que eleva la galleta a otro nivel.
Elaboración Paso a Paso
Sigue estos pasos al pie de la letra y el éxito está garantizado.
Preparación de la base de mantequilla. En un bol grande, coloca la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar moreno y el azúcar blanco. Con una batidora de varillas, bate a velocidad media durante 3-4 minutos, hasta obtener una mezcla pálida, cremosa y esponjosa.
Añade los ingredientes líquidos. Incorpora el huevo y el extracto de vainilla. Bate hasta que estén completamente integrados. La mezcla puede parecer que se corta, pero se arreglará al añadir la harina.
Mezcla los ingredientes secos. En un bol aparte, tamiza la harina, el bicarbonato sódico y la sal. Tamizar evita grumos y airea la harina, lo que contribuye a una textura más ligera.
Combina las mezclas. Añade los ingredientes secos tamizados a la mezcla húmeda. Con una espátula de goma, mezcla con movimientos envolventes hasta que la harina se haya integrado por completo. No mezcles en exceso o las galletas quedarán duras.
Incorpora los chips de chocolate. Vierte los chips de chocolate negro en la masa y remueve suavemente hasta que estén distribuidos de manera uniforme.
Reposo en nevera (el paso más importante). Cubre el bol con film transparente y refrigera la masa durante al menos 30 minutos. Si tienes tiempo, una hora o incluso toda la noche mejorará el sabor y la textura.
Precalienta y prepara las bandejas. Pasado el tiempo de reposo, precalienta el horno a 180ºC (arriba y abajo, sin ventilador). Forra dos bandejas de horno con papel vegetal.
Forma las galletas. Con un sacabolas de helado o dos cucharas soperas, forma bolas de masa del tamaño de una nuez grande. Colócalas en las bandejas separadas entre sí al menos 5 cm, ya que se expandirán durante el horneado. No las aplastes.
Horneado. Hornea las galletas, una bandeja cada vez, durante 10-12 minutos. El tiempo exacto depende del tamaño y de tu horno. Las galletas estarán listas cuando los bordes estén dorados pero el centro aún parezca ligeramente blando.
El toque final. En el momento justo de sacar la bandeja del horno, espolvorea cada galleta con una pizca de escamas de sal. La combinación del chocolate dulce con la sal es simplemente adictiva. Deja que las galletas se enfríen en la bandeja durante 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla para que se enfríen completamente.
Consejos de Chef por Isabella Dolce
Para conseguir unas galletas de mantequilla realmente excepcionales, la paciencia es tu mejor aliada. No te saltes el paso del reposo en frío. La mantequilla fría se derrite más lentamente en el horno, lo que da como resultado galletas más gruesas y con una textura masticable en el centro y crujiente en los bordes.
Otro truco de alta pastelería es utilizar una combinación de azúcares. El azúcar moreno aporta humedad y un sabor a caramelo profundo, mientras que el azúcar blanco contribuye a que los bordes se doren y queden crujientes. No los sustituyas por un solo tipo si buscas la textura perfecta.
Seguridad Alimentaria
En Receta Dolce nos tomamos muy en serio la calidad y la seguridad de nuestros alimentos. Siguiendo las recomendaciones de la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición), es fundamental manipular los huevos con cuidado y cocinarlos completamente para evitar riesgos de salmonelosis. El horneado a 180ºC durante al menos 10 minutos asegura que el huevo alcanza una temperatura interna segura, eliminando cualquier posible bacteria. Además, la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) recomienda el consumo responsable de azúcares añadidos y grasas saturadas, por lo que esta receta está pensada para un disfrute ocasional dentro de una dieta equilibrada.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo sustituir el chocolate negro por otro tipo de chocolate?
Sí, absolutamente. Puedes usar chocolate con leche o chocolate blanco. Si optas por chocolate con leche, te recomiendo reducir el azúcar blanco a 80 g para que el resultado no sea excesivamente dulce.
¿Cómo puedo conservar las galletas para que se mantengan crujientes?
Una vez frías, guárdalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Duran perfectas hasta una semana. Un truco infalible es introducir una rebanada de pan de molde en el recipiente; el pan absorberá la humedad y las galletas se mantendrán crujientes por más tiempo.
¿Se puede congelar la masa de las galletas?
¡Sí! Esta masa se congela de maravilla. Forma las bolas y colócalas en una bandeja forrada con papel vegetal. Congélalas durante una hora y luego transfiérelas a una bolsa de congelación. Puedes hornearlas directamente congeladas; solo necesitarás añadir 2-3 minutos al tiempo de horneado.
Espero que disfrutes muchísimo preparando y degustando estas galletas. Son, sin duda, una de las recetas más gratificantes y deliciosas que puedes hacer en casa. ¡Cuéntame en los comentarios qué tal te han quedado!
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