Pastel Marmoleado

Delicioso y esponjoso pastel marmoleado casero, un clásico de la repostería tradicional española con un irresistible veteado de chocolate y vainilla.
RECETA PASO A PASO
Ingredientes
- 250 g de harina de trigo de todo uso
- 200 g de azúcar blanquilla
- 120 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 3 huevos L
- 150 ml de leche entera
- 1 sobre de levadura química (16 g)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 25 g de cacao en polvo puro sin azúcar
- 2 cucharadas de leche adicional (para la masa de chocolate)
- Una pizca de sal
Preparación
Precalienta el horno a 180ºC (arriba y abajo). Engrasa y enharina un molde de unos 22-24 cm de diámetro, o fórralo con papel de hornear.
En un bol grande, bate la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema blanquecina y esponjosa. Añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición.
Incorpora el extracto de vainilla. Tamiza la harina con la levadura y la pizca de sal. Añade la mezcla de harina alternando con la leche, comenzando y terminando con la harina. Mezcla hasta obtener una masa homogénea.
Divide la masa en dos partes iguales. A una de ellas, añade el cacao en polvo tamizado y las 2 cucharadas de leche extra. Mezcla bien hasta que no queden grumos.
Vierte alternando cucharadas de masa blanca y masa de chocolate en el molde preparado. Con un cuchillo o una brocheta, haz movimientos en forma de '8' para crear el efecto marmoleado. No mezcles en exceso.
Hornea durante 40-45 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio. Si se dora demasiado rápido, cubre con papel de aluminio.
Deja enfriar el pastel en el molde durante 10 minutos, luego desmóldalo y déjalo enfriar completamente sobre una rejilla.
¡Buen provecho!
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Para un marmoleado perfecto, alterna cucharadas de masa de vainilla y chocolate en el molde y pasa un cuchillo en forma de '8' sin mezclar demasiado. Así conseguirás el efecto veteado característico.
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¡Hola, queridos amantes de la repostería! Soy Isabella Dolce, y hoy os traigo un clásico infalible que evoca los sabores más auténticos de nuestra cocina: el Pastel Marmoleado.
En mi cocina... ocupa un lugar muy especial. Es el bizcocho que preparo cuando necesito un abrazo en forma de dulce, o cuando llegan invitados inesperados y quiero ofrecerles algo espectacular sin complicaciones. Me encanta ver cómo la masa de vainilla y la de chocolate se entrelazan formando un dibujo único; es un pequeño ritual que nunca me canso de repetir. En Receta Dolce, creemos que los grandes placeres de la pastelería se encuentran en estos detalles sencillos pero llenos de corazón.
Un Paseo por la Tradición
El pastel marmoleado, también llamado bizcocho marmolado o cake zebra, tiene su origen en la repostería centroeuropea, pero su popularidad en España es inmensa. Es un clásico en las meriendas familiares y las pausas para el café. Su magia reside en la perfecta combinación de dos masas: una suave y perfumada de vainilla, y otra rica e intensa de cacao. Al entremezclarlas ligeramente, surge un patrón aleatorio que hace que cada rebanada sea única e irrepetible.
La Importancia de los Ingredientes
Para lograr un pastel marmoleado digno de una pastelería de lujo, la calidad de los ingredientes es primordial.
- Mantequilla: Debe ser sin sal y de buena calidad. Es fundamental que esté a temperatura ambiente (pomada) para poder emulsionar correctamente con el azúcar y aportar esa textura tierna y húmeda que buscamos.
- Huevos: Dan estructura y esponjosidad. Deben estar a temperatura ambiente. Como bien recomienda la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), es crucial mantener los huevos refrigerados y cocinarlos completamente para prevenir riesgos alimentarios. Siguiendo esta receta al pie de la letra, disfrutarás de un postre delicioso y 100% seguro.
- Cacao: Utiliza siempre cacao en polvo puro (100 % cacao) sin azúcar añadido. Es el secreto para un sabor profundo y un color oscuro intenso que contraste maravillosamente con la masa de vainilla.
- Harina y Levadura: Tamizar la harina junto con la levadura no solo elimina grumos, sino que airea la mezcla, contribuyendo a un bizcocho más ligero y esponjoso. No olvides la pizca de sal, que potencia todos los sabores.
Ingredientes Medidas Exactas
Para la masa base:
- 250 g de harina de trigo de todo uso
- 200 g de azúcar blanquilla
- 120 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
- 3 huevos L (a temperatura ambiente)
- 150 ml de leche entera (a temperatura ambiente)
- 1 sobre de levadura química (16 g, tipo Royal)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (o las semillas de una vaina)
- Una pizca de sal
Para la masa de chocolate:
- 25 g de cacao en polvo puro sin azúcar
- 2 cucharadas de leche adicionales
Elaboración Paso a Paso
Preparación del horno y el molde: Precalienta el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo. Engrasa un molde redondo de 22-24 cm con mantequilla y espolvorea un poco de harina, o fórralo con papel de hornear para un desmoldado perfecto.
Batido de la base de mantequilla: En un bol grande, coloca la mantequilla pomada y el azúcar. Bate con varillas eléctricas a velocidad media-alta durante 4-5 minutos, hasta que la mezcla esté pálida, esponjosa y haya aumentado de volumen. Si frotas un poco entre los dedos, no debe notarse el grano del azúcar.
Incorporación de los huevos: Añade los huevos uno a uno, batiendo a velocidad baja después de cada adición. Si la mezcla se corta (se separa), no te preocupes; añade una cucharada de la harina tamizada y bate de nuevo hasta que emulsione. Incorpora el extracto de vainilla.
Mezcla de secos y líquidos: En un bol aparte, tamiza la harina, la levadura y la sal. Añade esta mezcla a la masa anterior alternando con la leche, comenzando y terminando con la harina. Mezcla con movimientos envolventes con una espátula, justo hasta integrar. No sobrebatas, o el bizcocho quedará duro.
División de la masa: Divide la masa en dos partes iguales (pesarlas es lo más exacto). A una de las partes, añade el cacao en polvo tamizado y las dos cucharadas de leche extra. Mezcla bien hasta obtener una masa de chocolate homogénea y sin grumos.
Técnica del Marmoleado: Vierte cucharadas alternas de masa blanca y de masa de chocolate en el molde. Una vez que tengas toda la masa, coge un cuchillo de punta redonda o una brocheta de madera. Introdúcelo hasta el fondo y dibuja formas de '8' o círculos concéntricos por toda la superficie. El secreto está en la sutileza: con 5 o 6 movimientos es más que suficiente. Si mezclas demasiado, las masas se fusionarán y perderás el característico efecto veteado.
Horneado: Hornea en la parte media del horno durante 40-45 minutos. Pasados los 30 minutos, vigila el color de la superficie. Si ves que se dora demasiado rápido, cúbrelo con papel de aluminio. Para comprobar la cocción, inserta un palillo en el centro; debe salir limpio o con algunas migas húmedas, nunca con masa cruda.
Enfriado: Deja reposar el pastel en el molde sobre una rejilla durante 10 minutos. Después, desmóldalo con cuidado y déjalo enfriar completamente sobre la rejilla. Es importantísimo que esté completamente frío antes de cortarlo para que no se desmigue.
El Toque de la Chef: Consejos de Isabella
Para conseguir que tu pastel marmoleado suba recto y no se forme una montaña en el centro, puedes untar solo los bordes del molde con mantequilla, dejando el fondo limpio. El papel de hornear en el fondo es la opción más segura.
¿Quieres darle un toque extra de sabor? Añade a la masa de chocolate una cucharadita de café soluble. No sabrá a café, sino que potenciará enormemente el sabor del cacao. También puedes agregar un puñado de pepitas de chocolate negro; al fundirse, crearán pequeños tesoros de chocolate fundido en cada bocado.
Si te gusta la repostería tradicional con un toque de alta pastelería, este pastel admite muchas variaciones. Puedes servirlo con un ligero glaseado de chocolate, unas virutas de chocolate blanco o incluso una suave nata montada ligeramente azucarada. ¡Impresiona a tus invitados con este clásico!
Preguntas Frecuentes
¿Puedo sustituir la mantequilla por aceite?
Sí, puedes sustituir la mantequilla por 100 ml de aceite de oliva suave o de girasol. El bizcocho será igualmente esponjoso, aunque con una textura ligeramente diferente y un sabor más neutro.
¿Cómo consigo que el efecto marmoleado sea perfecto?
La clave está en no mezclar demasiado las masas. Vierte las cucharadas de forma alterna y pasa un cuchillo o palillo haciendo círculos concéntricos o un '8'. Si mezclas en exceso, las masas se combinarán por completo y perderás el efecto veteado.
¿Se puede congelar el pastel marmoleado?
Absolutamente. Una vez frío, envuélvelo bien en film transparente y guárdalo en el congelador hasta por 3 meses. Para descongelarlo, déjalo a temperatura ambiente o caliéntalo ligeramente en el microondas.
¿Por qué se me ha bajado el pastel al enfriarse?
Esto puede deberse a varias razones: la más común es haber abierto la puerta del horno durante los primeros 20 minutos de cocción. El cambio brusco de temperatura hace que el bizcocho se baje. Otra razón puede ser que la levadura estuviera caducada.
¿Puedo hacer esta receta sin lactosa?
Sí, solo debes sustituir la mantequilla por margarina vegetal sin lactosa y la leche de vaca por tu bebida vegetal favorita (avena, soja o almendras). El resultado seguirá siendo delicioso.
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