Pastel vasco de crema y almendra

Pastel vasco de crema y almendra, dorado, mantecoso y elegante, perfecto para una sobremesa especial.
RECETA PASO A PASO
Ingredientes
- 280 g de harina de trigo de repostería
- 70 g de almendra molida fina
- 150 g de mantequilla fría en dados
- 120 g de azúcar glas
- 1 huevo grande
- 1 yema de huevo para la masa
- 1 cucharadita de levadura química
- Ralladura fina de 1 limón
- 1 pizca de sal
- 500 ml de leche entera
- 4 yemas de huevo para la crema
- 95 g de azúcar
- 40 g de maicena
- 25 g de almendra molida para la crema
- 1 vaina de vainilla o 1 cucharadita de pasta de vainilla
- 1 tira de piel de limón sin parte blanca
- 20 g de mantequilla para la crema
- 1 yema de huevo para pincelar
- 1 cucharadita de leche
- 20 g de almendra laminada
- Azúcar glas opcional
Preparación
Calienta la leche con la vainilla y la piel de limón hasta que esté a punto de hervir. Retira del fuego, tapa y deja infusionar 10 minutos.
Bate las yemas con el azúcar, añade la maicena y la almendra molida, y vierte la leche caliente poco a poco sin dejar de remover.
Devuelve la mezcla al cazo y cocina a fuego medio, removiendo, hasta obtener una crema espesa. Añade la mantequilla, cubre con film a piel y enfría.
Mezcla harina, almendra molida, azúcar glas, levadura, ralladura de limón y sal. Incorpora la mantequilla fría hasta lograr una textura arenosa.
Añade el huevo y la yema, une la masa sin trabajarla demasiado, forma un disco y refrigera durante al menos 1 hora.
Precalienta el horno a 175 ºC y engrasa un molde redondo de 22 cm. Estira dos porciones de masa, una para la base y otra para la tapa.
Forra el molde con la porción grande de masa, pincha la base y rellena con la crema pastelera fría y batida hasta quedar lisa.
Cubre con la segunda porción de masa, sella los bordes, pincela con yema mezclada con leche y decora con almendra laminada.
Hornea 40-45 minutos, hasta que el pastel esté dorado y firme. Deja enfriar antes de desmoldar y cortar.
¡Buen provecho!
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Enfría bien la crema antes de rellenar y refrigera la masa si se ablanda; así el pastel mantiene la forma y el corte queda limpio.
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Un pastel elegante con alma tradicional
El pastel vasco de crema y almendra es uno de esos dulces que parecen discretos a primera vista, pero que conquistan en cuanto se corta la primera porción. Su encanto está en el contraste: una masa mantecosa, tierna y ligeramente crujiente en los bordes, que encierra una crema pastelera aromática, suave y densa, con el perfume de la vainilla, el limón y un punto delicado de almendra. Es un pastel de sobremesa, de café largo, de celebración tranquila y de cocina hecha con paciencia.
Aunque se asocia al País Vasco francés y español, esta versión está pensada para Receta Dolce: más pulida, con una miga fina, una crema estable y un acabado dorado que queda precioso en una mesa de postres. No es difícil, pero sí agradece trabajar sin prisas, respetando los reposos y usando buenos ingredientes.
En mi cocina, este pastel suele aparecer cuando quiero preparar algo especial sin recurrir a capas complicadas ni decoraciones excesivas. Lo bonito es que todo el lujo está dentro: mantequilla de calidad, huevos frescos, leche entera, almendra molida y una crema pastelera bien cocida.
Ingredientes para 8 raciones
Para la masa
- 280 g de harina de trigo de repostería
- 70 g de almendra molida fina
- 150 g de mantequilla fría en dados
- 120 g de azúcar glas
- 1 huevo grande
- 1 yema de huevo
- 1 cucharadita de levadura química
- Ralladura fina de 1 limón
- 1 pizca de sal
Para la crema pastelera de almendra
- 500 ml de leche entera
- 4 yemas de huevo
- 95 g de azúcar
- 40 g de maicena
- 25 g de almendra molida
- 1 vaina de vainilla o 1 cucharadita de pasta de vainilla
- 1 tira de piel de limón, sin parte blanca
- 20 g de mantequilla
Para terminar
- 1 yema de huevo
- 1 cucharadita de leche
- 20 g de almendra laminada
- Azúcar glas, opcional
Preparación paso a paso
1. Preparar la crema pastelera
Calienta la leche con la vainilla abierta y la piel de limón. Cuando esté a punto de hervir, retira del fuego, tapa y deja infusionar 10 minutos. Este reposo marca la diferencia porque la crema queda perfumada sin resultar pesada.
En un bol, bate las yemas con el azúcar hasta que la mezcla esté más clara. Añade la maicena y la almendra molida, y mezcla hasta integrar. Retira la piel de limón de la leche y vierte la leche caliente poco a poco sobre las yemas, removiendo constantemente para que no se cuajen.
Devuelve todo al cazo y cocina a fuego medio, sin dejar de remover, hasta que espese. Debe quedar una crema firme, lisa y brillante. Apaga el fuego, añade la mantequilla y mezcla. Pasa la crema a un recipiente, cubre con film a piel y deja enfriar por completo.
2. Hacer la masa mantecosa
En un bol amplio, mezcla la harina, la almendra molida, el azúcar glas, la levadura, la ralladura de limón y la sal. Añade la mantequilla fría y trabaja con la punta de los dedos hasta obtener una textura arenosa. Incorpora el huevo y la yema, y mezcla solo hasta que la masa se una.
No conviene amasarla demasiado. Si se trabaja en exceso, la mantequilla se calienta y la masa pierde esa textura delicada que buscamos. Forma un disco, envuélvelo en film y refrigera al menos 1 hora.
3. Forrar el molde
Precalienta el horno a 175 ºC con calor arriba y abajo. Engrasa un molde redondo de 22 cm, preferiblemente desmontable o de base suelta.
Divide la masa en dos partes, una ligeramente más grande que la otra. Estira la porción grande entre dos hojas de papel de horno hasta obtener un círculo suficiente para cubrir la base y los laterales del molde. Colócala con cuidado, presiona suavemente y recorta el exceso.
Pincha la base con un tenedor. Si la masa se ablanda durante el proceso, métela 10 minutos en la nevera antes de continuar.
4. Rellenar y cerrar el pastel
Remueve la crema pastelera fría con unas varillas para devolverle cremosidad. Vierte la crema sobre la base de masa y alisa la superficie. Estira la segunda porción de masa y colócala encima como tapa.
Sella bien los bordes presionando con los dedos o con el dorso de un tenedor. Es importante cerrar el pastel con cuidado para que la crema no se escape durante el horneado. Pincela la superficie con la yema mezclada con la leche y decora con unas líneas suaves usando un tenedor. Añade la almendra laminada por encima.
5. Hornear
Hornea durante 40-45 minutos, hasta que el pastel esté dorado, firme en los bordes y ligeramente más claro en el centro. Si se dora demasiado rápido, cúbrelo con papel de aluminio durante los últimos minutos.
Deja enfriar dentro del molde al menos 30 minutos antes de desmoldar. Después, pásalo a una rejilla y espera a que esté completamente frío antes de cortarlo. La crema necesita asentarse para que las porciones salgan limpias.
Consejo de chef
Para un corte impecable, refrigera el pastel 2 horas después de enfriarlo y usa un cuchillo largo, fino y ligeramente templado. Limpia la hoja entre cortes. Así la crema se mantiene definida y la masa no se desmorona.
Conservación y seguridad alimentaria
Al llevar crema pastelera con huevo y leche, este pastel debe conservarse en la nevera una vez frío, bien cubierto, y consumirse en 2-3 días. AESAN recomienda extremar la higiene con preparaciones que contienen huevo: usa huevos frescos, evita contaminaciones cruzadas y no dejes el pastel a temperatura ambiente durante periodos prolongados, especialmente en días calurosos.
Puedes sacarlo de la nevera 20 minutos antes de servir para que la mantequilla de la masa recupere aroma y textura. No recomiendo congelarlo entero, porque la crema puede perder finura al descongelarse, aunque sí se pueden congelar porciones bien envueltas si se acepta una textura algo menos perfecta.
Variaciones elegantes
Si quieres una versión más aromática, añade una cucharada de ron oscuro o licor de almendra a la crema una vez cocida. Para un acabado más tradicional, sustituye la almendra laminada por un dibujo de rombos sobre la masa pincelada. También puedes añadir una fina capa de mermelada de cereza negra bajo la crema, muy típica en algunas versiones del gâteau basque.
Para un resultado más refinado, utiliza mantequilla de buena calidad y almendra molida muy fina. La masa debe saber a mantequilla y limón, no a harina cruda. La crema, por su parte, debe quedar cocida el tiempo suficiente para eliminar el sabor a maicena y adquirir cuerpo.
Cómo servirlo
Este pastel queda magnífico con café solo, té negro o una copa pequeña de vino dulce. No necesita nata ni helado, aunque unas cerezas frescas o frutos rojos al lado aportan color y acidez. Para una mesa de celebración, espolvorea una nube ligera de azúcar glas justo antes de servir, sin cubrir por completo el dorado de la superficie.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar el pastel vasco el día anterior?
Sí. De hecho, mejora con unas horas de reposo porque la crema se asienta y la masa gana sabor. Guárdalo en la nevera y sácalo un poco antes de servir.
¿Se puede hacer sin almendra?
Sí, puedes sustituir la almendra molida por la misma cantidad de harina en la masa y eliminarla de la crema. El resultado será menos aromático, pero seguirá siendo un pastel delicioso.
¿Por qué se me rompe la masa al estirarla?
Probablemente está demasiado fría o demasiado seca. Déjala reposar unos minutos a temperatura ambiente y estírala entre papeles de horno. Si se agrieta, puedes unirla con los dedos dentro del molde.
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