Tarta vital de naranja y almendra

Tarta jugosa de naranja y almendra con glaseado cítrico, perfecta para un postre elegante y fácil.
RECETA PASO A PASO
Ingredientes
- 200 g de almendra molida fina
- 80 g de harina de trigo de repostería
- 10 g de levadura química
- 4 huevos medianos
- 160 g de azúcar blanco
- 90 ml de aceite de oliva suave
- 120 ml de zumo de naranja natural
- Ralladura fina de 2 naranjas
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
- 30 g de almendra laminada
- 90 g de azúcar glas
- 2 cucharadas de zumo de naranja para el glaseado
- 1 cucharadita de ralladura de naranja para el glaseado
- Almendra laminada tostada para decorar
- Tiras finas de piel de naranja confitada opcionales
Preparación
Precalienta el horno a 175 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde redondo de 22 cm y cubre la base con papel de hornear.
Mezcla en un bol la almendra molida, la harina, la levadura química y la sal hasta que no queden grumos.
Bate los huevos con el azúcar durante 4 o 5 minutos, hasta que la mezcla esté pálida, espumosa y con más volumen.
Añade la ralladura de naranja, la vainilla, el aceite de oliva suave en hilo fino y el zumo de naranja natural. Mezcla a velocidad baja.
Incorpora los ingredientes secos en dos tandas con movimientos envolventes, sin batir en exceso.
Vierte la masa en el molde, alisa la superficie y reparte por encima la almendra laminada.
Hornea durante 35-40 minutos, hasta que la tarta esté dorada y un palillo salga con migas húmedas, no con masa líquida.
Deja reposar 15 minutos en el molde, desmolda y enfría sobre una rejilla antes de glasear.
Mezcla el azúcar glas con el zumo y la ralladura de naranja hasta lograr un glaseado fluido. Viértelo sobre la tarta fría.
Decora con almendra tostada y tiras finas de naranja confitada antes de servir.
¡Buen provecho!
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Deja reposar la masa 10 minutos antes de hornear para que la almendra absorba humedad y la miga quede más uniforme y jugosa.
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Tarta vital de naranja y almendra: un postre elegante, jugoso y muy español
Esta tarta vital de naranja y almendra nace de esa repostería española que no necesita excesos para parecer especial: buena almendra molida, huevos frescos, aceite de oliva suave y el perfume limpio de la naranja. Es un postre de miga húmeda, ligeramente dorada por fuera y tierna en el centro, pensado para una mesa de domingo, una merienda cuidada o un final de comida con café.
Aunque el nombre de la receta parte de la idea de una cocina vital, práctica y luminosa, el resultado encaja perfectamente con el estilo de Receta Dolce: pastelería elegante, sabor tradicional y presentación pulida sin complicar la vida. No es una tarta alta ni pesada; es más bien una pieza baja, aromática y delicada, con una cobertura fina de glaseado de naranja y almendras laminadas tostadas.
En mi cocina, esta es una de esas recetas que preparo cuando quiero algo bonito pero fiable. No exige técnicas difíciles, pero sí pide respeto por los tiempos: batir bien los huevos, no pasarse con el horneado y dejar que la tarta repose antes de cortarla.
Ingredientes para 8 raciones
Para la tarta
- 200 g de almendra molida fina
- 80 g de harina de trigo de repostería
- 10 g de levadura química
- 4 huevos medianos
- 160 g de azúcar blanco
- 90 ml de aceite de oliva suave
- 120 ml de zumo de naranja natural
- Ralladura fina de 2 naranjas
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
- 30 g de almendra laminada
Para el glaseado ligero
- 90 g de azúcar glas
- 2 cucharadas de zumo de naranja
- 1 cucharadita de ralladura de naranja
Para decorar
- Almendra laminada tostada
- Tiras muy finas de piel de naranja confitada o ralladura fresca
- Unas hojas pequeñas de hierbabuena, opcional
Preparación paso a paso
1. Preparar el molde y el horno
Precalienta el horno a 175 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde redondo de 22 cm y cubre la base con papel de hornear. Este detalle ayuda a desmoldar la tarta sin romper la superficie, que queda especialmente tierna por la almendra.
Si usas un molde desmontable, revisa que cierre bien. La masa no es líquida como un flan, pero sí bastante jugosa, y conviene evitar fugas.
2. Mezclar los ingredientes secos
En un bol amplio, mezcla la almendra molida, la harina, la levadura química y la pizca de sal. Remueve con varillas manuales para airear la mezcla y romper posibles grumos. La almendra debe quedar bien repartida para que la miga sea uniforme.
La combinación de harina y almendra da equilibrio: la harina sostiene la estructura y la almendra aporta humedad, sabor y una textura casi de pastelería de obrador.
3. Batir huevos y azúcar
En otro bol, bate los huevos con el azúcar durante 4 o 5 minutos, hasta que la mezcla aumente de volumen y se vuelva pálida. Puedes hacerlo con batidora eléctrica a velocidad media. Este paso es importante porque incorpora aire y ayuda a que la tarta quede ligera sin perder jugosidad.
Añade la ralladura de naranja y la vainilla. Frota antes la ralladura con una cucharadita del azúcar si quieres intensificar el aroma; los aceites esenciales de la piel se liberan mejor.
4. Incorporar aceite y zumo
Vierte el aceite de oliva suave en hilo fino mientras sigues batiendo a velocidad baja. Después añade el zumo de naranja natural. No uses zumo industrial si buscas un sabor limpio; la naranja fresca aporta acidez y perfume sin dulzor artificial.
La masa puede parecer algo fluida en este punto, pero al añadir los secos tomará cuerpo.
5. Formar la masa
Agrega los ingredientes secos en dos tandas, mezclando con espátula y movimientos envolventes. No hace falta batir con fuerza; solo integrar hasta que no queden restos de harina visibles. Si trabajas demasiado la masa, la tarta puede quedar más compacta.
Vierte la mezcla en el molde preparado y alisa la superficie. Reparte por encima los 30 g de almendra laminada.
6. Hornear con atención
Hornea durante 35-40 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y un palillo insertado en el centro salga con unas migas húmedas, no con masa líquida. Es preferible no secarla: la gracia de esta tarta está en su interior jugoso.
Si ves que la almendra se tuesta demasiado pronto, cubre la superficie con papel de aluminio durante los últimos 10 minutos, sin apretarlo.
7. Reposar antes de glasear
Saca la tarta del horno y deja que repose 15 minutos dentro del molde. Después desmóldala con cuidado y pásala a una rejilla. Debe enfriarse casi por completo antes de añadir el glaseado; si está caliente, el azúcar se derretirá y perderá presencia.
8. Preparar el glaseado de naranja
Mezcla el azúcar glas con el zumo de naranja poco a poco hasta obtener una textura fluida pero no aguada. Añade la ralladura y remueve. Vierte el glaseado sobre la tarta fría, dejando que caiga ligeramente por los bordes.
Termina con más almendra tostada y unas tiras finas de naranja confitada. El resultado debe verse apetecible, natural y reconocible: una tarta dorada, cítrica y de miga húmeda.
Consejo de chef
Para una tarta más aromática, deja reposar la masa 10 minutos antes de hornear. La almendra absorbe parte del líquido y la miga queda más uniforme. Además, usa naranjas bien lavadas y seca la piel antes de rallarla; así evitarás sabores amargos y humedad innecesaria.
Seguridad alimentaria y conservación
Como esta receta lleva huevo, conviene seguir una pauta sencilla de seguridad alimentaria: usa huevos frescos, conserva la tarta tapada y no la dejes muchas horas a temperatura ambiente si hace calor. AESAN recuerda la importancia de mantener una buena higiene en la manipulación de huevos y preparaciones caseras para reducir riesgos alimentarios.
La tarta se conserva 3 días en un recipiente hermético, en un lugar fresco. Si tu cocina es cálida, guárdala en la nevera y sácala 20 minutos antes de servir para que recupere su textura tierna.
Cómo servirla
Puedes servir esta tarta vital de naranja y almendra sola, con café, con una cucharada de yogur griego sin azúcar o con una quenelle de nata montada poco dulce. Para una presentación más lujosa, acompáñala con gajos de naranja pelados al vivo y unas almendras caramelizadas.
También funciona muy bien como postre de celebración porque no necesita relleno ni capas. Su belleza está en el acabado dorado, el brillo del glaseado y el contraste entre la almendra tostada y el aroma cítrico.
Variaciones posibles
Si quieres un matiz más tradicional, sustituye la vainilla por una pizca de canela. Para una versión más intensa, añade una cucharada de licor de naranja a la masa. Si prefieres una tarta sin glaseado, espolvorea azúcar glas justo antes de servir y acompaña con ralladura fresca.
No recomiendo reducir demasiado el azúcar, porque también ayuda a la humedad y al dorado. Si deseas una versión menos dulce, mantén el azúcar de la masa y haz un glaseado más fino o prescinde de él.
FAQ
¿Puedo hacer la tarta solo con almendra y sin harina?
Sí, puedes sustituir los 80 g de harina por más almendra molida, aunque la textura será más frágil y húmeda. En ese caso, deja enfriar completamente antes de cortar.
¿Qué tipo de naranja queda mejor?
Las naranjas de mesa dulces y aromáticas funcionan muy bien. Evita piezas con piel encerada si vas a usar la ralladura, o lávalas cuidadosamente antes.
¿Se puede congelar?
Sí. Congela la tarta sin glaseado, bien envuelta, hasta 2 meses. Descongélala en la nevera y añade el glaseado cuando esté lista para servir.
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